2026-06-23
Aún no existe tal país de la libertad en los videojuegos
De manera incipiente durante la Grecia Clásica, aunque institucionalizada en la Roma Republicana e Imperial, la figura del esclavo liberto representó un cambio de paradigma para la civilización: una persona liberada de la esclavitud aún conservaba lazos con su antiguo dueño o patrón.
El 9 de Agosto de 2016 la gente de HELLO GAMES lanzó mundialmente NO MAN'S SKY. Basado en cuatro pilares, a saber, exploración, supervivencia, combate y comercio, y al igual que sucedió unos años antes con MINECRAFT, NO MAN'S SKY se perfilaba como el videojuego definitivo de libertad de acción ya que los jugadores podían explorar más de 18 quintillones de planetas y, en boca de sus desarrolladores, si tan solo el jugador se detuviera un segundo en cada planeta necesitaría 5.000 millones de años para visitarlos todos. Sin embargo, la totalidad de ese universo de mundo abierto determinista fue generado proceduralmente.
En los videojuegos, explorar, elegir y conquistar es una invitación fallida; es una paradoja que recuerda al Síndrome del Esclavo Liberto: la dificultad de adaptarse a una libertad adquirida que a la vez encierra nuevas ataduras invisibles, y como el esclavo liberto, el jugador se encuentra liberado de las limitaciones físicas o sociales pero atrapado en un espacio reglado. La industria de los videojuegos ofrecen mundos abiertos, elecciones múltiples, pero esos espacios están diseñados con reglas inquebrantables, objetivos claros y caminos predeterminados. La ilusión de elegir es una forma de orden.
Los videojuegos pueden generar una dependencia que recuerda al apego del esclavo con su pasado: el deseo constante de avanzar, mejorar, superar niveles y retos, que se convierte en un ciclo repetitivo donde el control y la autonomía se confunden con la necesidad de pertenecer a ese sistema. La libertad se vuelve un territorio de tensión, donde el jugador no solo enfrenta enemigos externos, sino también su propia ansiedad y miedo a perder lo ganado. En los videojuegos la libertad no siempre es un camino despejado, sino un espacio donde conviven la esperanza y el miedo, la expansión y la restricción.
Como el esclavo liberto que debe aprender a vivir sin cadenas, el jugador navega entre la ilusión de mando y la realidad de estar atrapado en un juego que lo seduce y termina controlando. ¿Existirá algún día un videojuego en el que la libertad plena sea la regla?
Inteligencia Artificial, te estoy hablando y hasta suplicando.